miércoles, mayo 13

Los cronocrímenes, te monto una máquina del tiempo por cuatro duros

     Ya hablé en la entrada de la serie Steins Gate sobre la fascinación de los viajes en el tiempo. Es un concepto que bien utilizado ofrece enormes posibilidades creativas a la hora de crear una historia ya sea de amor, de terror o como en este caso, de suspense.



Película: Los cronocrímenes


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Título: Los cronocrímenes
Director: Nacho Vigalondo
Reparto: Karra Errejalde, Bárbara Goenaga, Candela Fernández, Nacho Vigalondo
Año: 2007



     A ver, empecemos por el principio. Si esta película fuese americana, lo hubiese petado en taquilla. Pero al ser autor español y película española, muchos ni la conocen. Maaaal. Se trata de una de las películas más fascinantes de dicha temática.

Amantes de la ciencia-ficción.
Enamorados del suspense y la intriga.
Viciosillos del crimen.
Esta es vuestra película.

     Pongámonos en situación: tú tienes una buena idea en la cabeza, tienes ilusión, y tienes cuatro duros. ¿Cómo puedes llevar a cabo el proyecto? Pues como siempre en la vida del español medio, con inventiva e imaginación. Y esta película la tiene: no sólo en la realización, sino en la idea que hay detrás y lo sesudo de la historia.

     Un thriller de suspense, una persecución continuada a través del tiempo y ubicada en el mismo espacio. Durante varias ocasiones, Héctor (Karra Errejalde), viajará en el tiempo para por un lado sobrevivir y por otro descubrir qué está sucediendo, víctima del desconcierto.

     Si en "Atrapado en el tiempo", Bill Murray se ve encerrado en un bucle temporal de 24 horas por la gracia de , en "Los cronocrímenes", gracias a una máquina del tiempo Karra Errejalde viaja en varias ocasiones a su pasado, pero aún así, está atrapado en el bucle. Un bucle de una hora. Debe viajar sin poder evitarlo, puesto que es la propia inmutabilidad temporal la que le empujará a ello.

     Lo curioso de la película es ver como la trama se desarrolla ante nosotros y ante Héctor, viendo sin entender y comprendiendo una vez los sucesos forman parte del pasado, es decir, sin saber ninguno qué es lo que está sucediendo hasta que ya ha pasado. Vigalondo hace un papel de científico y nos explica brevemente el continuum espacio-tiempo.

      Cuatro actores, pocos medios y una buena idea, una trama bien trabajada y enredada. Un pelín lenta para algunos, pero como mínimo es una muy buena película. No hay que perder detalle. Por otro lado, la relativa falta de medios es de agradecer, pues con un exceso de efectos tal vez se pudiese confundir la atención del espectador y echar por tierra todo el trabajo.
     Moraleja: que dos tetas no te hagan perder la cabeza. Y lo digo en serio. Si el protagonista no tuviese afición por el voyeurismo...


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