lunes, mayo 25

Primavera, Verano, Otoño, Invierno y Primavera

     La comida asiática tiene fama de sencilla y estar llena de matices. Nada que ver con la comida rápida, llena de sabor, grasa y a veces indigesta. Pues esta podría ser una comparación apropiada para esta película. Una historia sencilla, elegante y cargada de simbolismo. La historia de la vida.


Película: Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera


Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera de Kim Ki-duk lago barquero en barca película coreana korea
Nombre: Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera
Director: Kim Ki-Duk
Reparto: Oh Yeong-su, Kim Young-min, Seo Jae-kyung, Kim Jong-ho, Ha Yeo-jin, Kim Ki-duk
Año: 2003


     He empezado el post con un simil culinario. Será porque es hora de cenar mientras escribo; pero de todos modos sirve para esta película, ya que acostumbrados al cine hollywoodiense de efectos especiales y argumentos simplones, "primavera, verano, otoño, invierno... y primavera" nos ofrece un punto de vista peculiar de una historia sencilla. Un bocado ciematográfico exquisito.

     Kim Ki-duk, director autodidacta, nos presenta una obra delicada. Una película con una presentación y una fotografía que te dejan con la boca abierta. Con unos pocos diálogos y  que cuando termina, sientes que has visto algo importante, algo especial. Pese a que la he etiquetado como drama, no es tal. Como la vida misma, tiene numerosos matices.
     A buen entendedor, pocas palabras bastan. No hay demasiados diálogos en esta película, la carga argumental se nos muestra con las imágenes espectaculares y las situaciones que se van sucediendo inevitablemente como las estaciones y el ciclo de la vida misma.
 
     Las cuatro estaciones y el ciclo de la vida. La infancia (primavera), la adolescencia (verano), la madurez (otoño) y la senectud (invierno). Las lecciones que nos da la vida, cómo la vida va cambiando a las personas, el gozo, la culpa y la redención. Un cuento universal aquí y en la China popular. Una historia se puede contar de muchas maneras, pero hacerlo mejor que esta es difícil.
     Esta película es un claro ejemplo de la importancia de la fotografía en una obra cinematográfica. Y no es necesario llenar la pantalla de explosiones y efectos especiales, cuando lo más bello que se puede mostrar es simplemente un paraje natural espectacular, lleno de vida. La belleza de la sencillez, para una historia con filosofía zen.
     Sí o sí, película que se tiene que ver. No hay excusas. Puede que en un principio este cine no te llame la atención, pero sólo por las imágenes, por la belleza de la historia, por aprender un poco de un país y una filosofía distinta a la nuestra, vale la pena.

Nota: 9.5/10

Lo mejor: La fotografía, la puesta en escena y la elegancia, la sencillez y la fuerza.
Lo peor: Aún me lo estoy preguntando. Como mucho, se puede hacer lenta si nunca has visto una película como esta.


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